El Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) participó en la Semana Conmemorativa por los Derechos de las Mujeres, organizada por la Maestría en Estudios Interdisciplinarios de Género de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde presentó el panel “Todas tenemos algo que decir: Escritura, cuidados colectivos y sororidad en contextos de reclusión”.
Durante la intervención, el equipo del IMM habló sobre la experiencia de implementación de la escuelita feminista “Entre Nosotras: redes y cuidados colectivos”, desarrollada en el Centro de Reinserción Social Femenil No. 2 (CERESO), en Ciudad Juárez, cuya finalidad fue co-construir el sentido de comunidad y autonomía de las mujeres privadas de la libertad mediante la promoción del autocuidado, el cuidado colectivo y la construcción de redes de apoyo.
Dicho proyecto tuvo una duración de nueve sesiones, mediante las cuales se abordan temas como roles y estereotipos de género, tipos y modalidades de la violencia, estereotipos de belleza, cuidados y sororidad, así como salud sexual y reproductiva. Además, incluye dos talleres de escritura como herramienta de expresión política y emocional.
Angélica López Muñoz, encargada de Investigación del Instituto, explicó que la escuelita feminista se basa en tres ejes de intervención. Primero, se presentan las bases teórico-políticas; después, se promueve la construcción de conocimiento situado sobre los saberes corporales, afectivos y comunitarios a raíz de las experiencias vividas por las participantes; y, finalmente, desde una postura ética feminista, surgen las reflexiones sobre las tensiones en relación con la intervención institucional en espacios de encierro.
Por otro lado, Alexia Buendia Peña, coordinadora de Comunicación Social, agregó que el proyecto parte del reconocimiento de las mujeres privadas de la libertad como personas sujetas políticas con agencia, y busca promover la autonomía, la sororidad y el autocuidado, entendiendo que, en contextos de encierro, los cuidados son una construcción colectiva. Como resultado, se observó un aumento en las expresiones de afecto y confianza entre ellas y hacia sus compañeras.
Finalmente, Ana Karina Ruiz Trevizo, coordinadora de Transversalización, destacó que, mediante los talleres de escritura y expresión artística, se propició la construcción de relatos propios que interrumpen los discursos con los que, en muchas ocasiones, las participantes han sido definidas desde afuera. A través de estos espacios de expresión, reflexión y resistencia, un entorno para que las mujeres volvieran a escucharse y reconocerse desde lo propio.

